A Forest Of Stars - Beware The Sword You Cannot See

Enviado por MetalPriest el Mar, 14/04/2015 - 16:42
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1. Drawing Down the Rain
2. Hive Mindless
3. A Blaze of Hammers
4. Virtus Sola Invicta
5. Proboscis Master Versus the Powdered Seraphs
6. Part I: Mindslide
7. Part II: Have You Got a Light, Boy?
8. Part III: Perdurabo
9. Part IV: An Automation Adrift
10. Part V: Lowly Worm
11. Part VI: Let There Be No Light

La expectación era grande, los seguidores de A Forest Of Stars sabíamos que los gentlemans británicos no iban a fracasar. Ellos no. ¿De qué modo iba a salir mal este álbum con siete artistas como lo son estos tipos? Siete joder... ¡Siete! Entregados a la demencia sonora que es la propuesta de A Forest Of Stars. Black Metal conjuntado con fuertes aromas Progresivos y de Psicodelia y... ese "algo más", ese toque que los hace aún más especiales si cabe: la pose victoriana/decimonónica que tan bien supieron acoplar a su música.

Chutarse un disco de esta gente no es moco de pavo, pues son de esa clase de grupos que elaboran sus composiciones al milímetro, cogiendo esquemas solo para hacerse un cono con ellos y fumárselos. Nah... aquí no hay lugar para clichés ni estructuras típicas... aquí prima lo enrevesado, las instrumentaciones que forman marañas de melodías y atmósferas lóbregas. A Forest Of Stars siempre fueron así... y este Beware The Sword You Cannot See es la re-afirmación de su inconfundible identidad. Si nos paramos a pensar fríamente, BTSYCS es un álbum que mezcla las experimentaciones de su Shadowplay For Yesterdays con las de sus dos anteriores álbumes. Es decir; fusiona las melodías de folk británico clásico que por ahí se iban catando con la espesura riffera de las guitarras black-metaleras. Se juega con pasajes calmos y con auténticos desfiladeros infernales, momentos narrativos casi shakesperianos y otros más convencionales, pero siempre con unas constantes: la calidad y el buen gusto.

Después de lo expuesto arriba, no es de extrañar que hagan falta siete músicos (genialmente compenetrados, todo hay que decirlo) para crear semejantes paisajes. Y por supuesto, cae de cajón que A Forest Of Stars lo han vuelto a hacer, se volvieron a coronar como auténticos maestros del movimiento. Puede que ya no cojan desprevenido a ningún fan, pero aún con todo, siguen creando una música única, cargada de texturas y variedad.

Uno de los mejores cortes, es precisamente el primero, Drawing Down The Rain que posee cierto tufo a los Enslaved de su era 2001-2004 en algún riff ¡pero ojo! estos son hijos de sus padres, no quepa duda. Esta opening luce con gracia sus dilatados nueve minutos y medio, con mucha magia progresiva y versatilidad compositiva para aburrir. Hive Mindless resulta ser una perfecta fusión entre el black metal ortodoxo con el folk y rock progresivo de los setenta, sobre todo por el uso del violín, flauta y las guitarras moduladas.

A Blaze of Hammers avanza, bien encaminada por el rumbo trazado en los previos tracks. Supura malignidad en las cuerdas y piano, un aura tenebrosa que logra envolver nuestros sentidos... el viaje se hace más trascendental. Virtus Sola Invicta comienza más a cañón, pero pega el frenazo con el excelente break narrado del minuto uno, uno de los momentos más memorables del Beware The Sword You Cannot See. A partir de ahí el track se vuelve mucho más relajado, trascendente. Proboscis Master Versus the Powdered Seraphs tiene cierta similitud con Virtus Sola Invicta, también tiene un momento calmo en el minuto uno con bastante magia y un desarrollo sin excesiva fiereza. Y aunque es de destacar esos momentos de guitarras obsicianas, la clave de la canción es Katherine, por su brillante uso de las voces, violín y de la flauta.

A continuación, van seis tracks que forman parte de un "todo": Pawn on the Universal Chassboard. Como opening a este ambicioso experimento, abre Mindslide, muy tranqui, a modo de intro para que luego Have You Got a Light, Boy? vaya creciéndose, aunque todavía sin arrancar al 100%. Para eso hay que esperar a la furiosa Perdurabo, tema intenso y cargado de emoción. Regresando a la "calma incierta" que suele reinar en este álbum llega An Automation Adrift, muy rica a nivel complejidad y excelente como antesala a Lowly Worm. En esta quinta parte de la historia, A Forest Of Stars redoblan las pulsaciones en un breve corte de coléricas guitarras y baterías. Como quien no quiere la cosa, acabamos en el culmen del álbum... bajo las bellas notas de Let There Be No Light; canción con bastante personalidad para servir de desenlace de un disco tan largo y elaborado como este.

¿Las pegas? Bueno, las hay: la más obvia es la dificultad para asimilar toda la música que despiden estos once tracks que conforman el BTSYCS. Son muchos instrumentos, haciendo cuantiosos jugueteos a lo largo de una hora de reloj, y eso... quieras que no, acaba desgastando la concentración del oyente. Otro inconveniente sería la forma de haber llevado adelante estas composiciones, porque hay momentos en que hace falta un buen arranque de tralla para despejarse de los vapores opiáceos que nos despiden tantos mid-tempos. ¿Que siempre fueron herramientas imprescindibles en la música de A Forest Of Stars? no cambe duda... el problema es cuando las proporciones se desajustan por un exceso de pretensiones. No obstante, insisto en que estamos ante una enorme opus de los ingleses de Leeds... puede que sus ambiciones desequilibraran un pelín su armonía compositiva, pero aún con todo les ha quedado un álbum muy cercano en calidad al Shadowplay, de hecho, apostaría que muchos lo verán superior por ser menos comercial y más ecléctico.

Mi opinión es algo indecisa, y no será por falta de escuchas... así que me arriesgaré y le pondré un 8,25 al Beware The Sword You Cannot See. Cuatro cuernos bien grandes. Enormes. El tiempo pondrá en su lugar a este mastodóntico hijo de la Gran Bretaña si así lo merece.

Mr. T.S. Kettleburner: voz y guitarras.
Mister Curse: voz.
Katherine, Queen of the Ghosts: voz, violín y flauta.
The Gentleman: teclados y percusión.
Mr. Titus Lungbutter: bajo.
Mr John "The Resurrectionist" Bishop: batería.
Mr William Wight-Barrow: guitarras.

Sello
Lupus Lounge